Thursday, August 31, 2006
Tuesday, August 29, 2006
la spettatrice

Valeria tiene un vínculo con Maximo: cuando es de noche y ella llega de trabajar y él también llega de su trabajo, ella apaga la luz y lo observa en silencio. Él, acaricia a su perro, toma una copa de vino y se sienta en la mesa del comedor con la luz encendida. Ella, se recuesta sobre la mesa de su estudio, con el brazo extendido, sosteniendo un vaso de leche y observandolo...
Sunday, August 27, 2006
Saturday, August 26, 2006
Tuesday, August 22, 2006
Lentamente...

Lentamente fue sabiendo que de todos sus dioses la deidad de mayor importancia

era la diosa Ix Chel,
divinidad de la luna, los alumbramientos y la medicina;
deidad asociada
a las fuerzas generadoras y regeneradoras de la naturaleza
vinculada particularmente a la tierra, el agua y el maíz

Ellos la veían como una mujer joven, de cabello largo, suelto y peinado con una raya en medio, quien, como culaquier mujer, dejaba sus senos descubiertos, vestía una falda y portaba orejeras y collar de jade...
Sunday, August 20, 2006
De Kunas...

Los Kunas viven en un archipielago del Caribe panameño, un territorio autónomo donde sus vidas transcurre tal como ellos quieren.
Llegaron a Panamá en el siglo XVII, después de que los españoles acabaran con los indígenas Cueva del oriente panameño. Durante toda la colonia fueron los más insumisos de los insumisos.
Los Kuna creen que todo tiene ánima, desde una tortuga hasta el viento

Friday, August 18, 2006
Invocación

Me llamas desde los matorrales,
desde las hojas ahítas tu savia.
Cualquier resquicio en el tezontle
o ahujero en la nube,
cualquier fisura en el aliento
me vuelcan al sitio donde imperas
como un lirio morado,
una piedra sagrada,
una resina.
Te sigo y pierdo mi cuerpo
como quien se dispone a naufragar
o se vuelve un pararrayos,
quien suspende del aire
su querella contra el miedo
y se acerca manso
y abreva en tu costado.
Allí donde tu voz se oye,
el mundo se vuelve
esa sustancia pálida.
Teje sus redes
el pensamiento a la deriva.
Acaso se encuetran
y convergen
las luces y su sombra.
Acaso se unen.
Nada queda del suelo donde te muestras.
Y yo te sigo,
tierra me vuelvo para sentir tus pies.
Se encienden,
flotan,
fibras de tu voz.
Me llamas en el vértigo.
Dejo caer el tiempo
como una fruta ingrávida,
dejo al río transcurrir
sin preguntarme
qué celadas tiende en el reflejo.
Alli tu voz
ensancha sus hojas,
y no hay como resistir
la nada que acecha tras tus formas.
Las hormigas horadan mi sueño,
abren filigranas bajo tierra
por donde ascienden tus otras voces.


















